MaCom UPV investiga el impacto de la navidad: genera más emoción que tus vacaciones de verano.
¿Alguna vez has sentido que llega diciembre y el espíritu Navideño es algo casi tangible?
No es sólo tu imaginación. Un estudio reciente liderado por investigadores de la Universitat Politécnica de Valencia (UPV) en el laboratorio de Neuromarketing ha demostrado, mediante biometría de neurociencia, que nuestro cerebro reacciona con más intensidad emocional ante los estímulos navideños que ante los estímulos vinculados a las vacaciones de verano.
El propósito central de esta investigación fue descifrar el impacto emocional de dos hitos temporales opuestos en nuestra memoria. Por un lado, el verano nos regala días largos, planes de playa y una sensación de bienestar que se extiende durante meses. Por otro, la Navidad es un paréntesis fugaz en el calendario, marcado por el frío y la brevedad de sus días, pero es una época que despierta una ilusión mágica, que trasciende generaciones y nos emociona sin importar la edad (descubre por qué en este artículo).
¿Cómo midieron la emoción?
Investigadores de Neuromarketing de MACOM UPV utilizaron herramientas de neuromarketing para medir las respuestas biométricas de un grupo de participantes.
El indicador clave para este estudio fue la Respuesta Galvánica de la Piel (GSR), biometría que mide la activación emocional a través de la micro sudoración de piel.
Los Hallazgos tras comparar Navidad vs Verano
Los resultados fueron sorprendentes. A pesar de que el verano se asocia con el descanso y la libertad, y es deseado durante todo el año, la Navidad activa resortes emocionales más profundos relacionados con:
- La Pertenencia y la Nostalgia: La Navidad está cargada de tradiciones y recuerdos de la infancia que generan una respuesta emocional de alta intensidad.
- La Anticipación: El cerebro disfruta más del «esperar» que del «tener». La atmósfera navideña crea una tensión positiva prolongada.
¿Qué significa esto para las marcas?
La Navidad es un momento altamente emocional, y se convierte en la “ventana de oportunidad” para conectar con el consumidor de forma más memorable.
- El poder del «Storytelling» emocional: No vendas productos, vende momentos de conexión. El cerebro está «programado» para ser más receptivo a mensajes de unión y generosidad en estas fechas.
- Marketing Sensorial: Dado que la Navidad es una época estímulos sensoriales y emocionales, podemos aprender de este momento. El uso de aromas y música navideña en puntos de venta físicos no es solo tradición, es una herramienta para aumentar el engagement y, potencialmente, las ventas.

La ciencia confirma lo que muchos sospechábamos: la Navidad tiene una chispa especial en nuestra mente. MACOM UPV ha dado la prueba biométrica de que el brillo de las luces navideñas enciende nuestro cerebro con mucha más fuerza que el sol de agosto.






