Te ayudamos a decidir.
La Inteligencia Artificial puede ser útil como apoyo, a la hora de esbozar ideas, encontrar errores o mejorar textos. Permite automatizar procesos y analizar grandes cantidades de datos que ayudan a predecir tendencias en el mercado, lo que reduce el coste y hace posible completar tareas en tiempo récord.
Pero, ¿es siempre la opción indicada? ¿Cómo es recibido este tipo de contenido entre los usuarios?
Pues depende de muchos factores, y estos irán cambiando con el tiempo.
A la hora de empezar, la Inteligencia Artificial puede ser una aliada poderosa. Puede hacer las funciones de muchos empleados por menos coste, y ya sabemos que cada céntimo cuenta.
Una tarea muy común que se les puede encomendar a los bots es la atención al cliente, contestar preguntas frecuentes y solucionar dudas instantáneamente.
Esto se hace mediante la automatización, que consiste en entrenarles con preguntas para que aprendan las respuestas y las envién automáticamente. Por ejemplo, si alguien pregunta acerca de los horarios, o cómo ponerse en contacto.
A la hora de hacer Brainstorming, la Inteligencia Artificial es extremadamente útil. Con un poco de contexto sobre el tema a tratar, puede generar 100 ideas en unos pocos segundos. No todas ellas serán buenas, pero te proporcionará un buen punto de partida.
Seguirles el ritmo a tus competidores más longevos también es posible gracias a estos programas y su capacidad masiva a la hora de analizar datos a gran velocidad. Esto permite automatizar tareas que pueden resultar tediosas y cometerá menos errores que una persona.
Otro aspecto interesante es el email marketing. La Inteligencia Artificial puede ayudarte a redactar correos llamativos, con asuntos atractivos. Y además, con estas herramientas también podrás monitorizar los resultados en tiempo real.
Sin embargo, no todo son ventajas. Hay que ir con cuidado.
A continuación te explicamos porque, a pesar de sus muchas ventajas, depender de la Inteligencia Artificial para construir tu imagen de marca puede ser perjudicial.
La primera impresión lo es todo.
Ya te habrás dado cuenta de que solo estamos nombrando trabajos internos y nada de cara al público. Eso es porque de momento, el público general aún tiene muchas reservas sobre estos programas. Muchos temen ser sustituidos por estos programas, y desconfían de aquellas campañas de marketing que están claramente hechas por I.A.
Hay empresas que se apoyan demasiado en bots en circunstancias donde la conexión humana es fundamental. Últimamente, han surgido quejas de candidatos cuyas entrevistas de trabajo se realizaron con avatares de Inteligencia Artificial que, en muchos casos, se atascaban y entraban en bucles interminables. Aquí podrás observar tres ejemplos de ello, y como afecta a los candidatos.
Encomendarle este trabajo a un programa es, cuanto menos, inaceptable y puede interpretarse como una falta de respeto hacia los entrevistados, que se han esforzado y han dedicado tiempo a prepararse la entrevista. El proceso de selección es el primer contacto entre la empresa y el futuro empleado, y requiere la capacidad humana de analizar, evaluar y generar empatía con cada candidato. Es esencial dejar una buena primera impresión, y un bot no lo consigue.
Por otro lado, también se han reportado casos de candidatos que usan I.A. para generar sus respuestas durante la entrevista. Esta práctica tampoco es recomendable, ya que demuestra una falta de autenticidad y de pensamiento crítico, habilidades que son cruciales para cualquier puesto de trabajo.
La mentalidad de cada sector
Cada persona es diferente, pero sí que hay ciertos mercados más predecibles que otros a la hora de anticipar la recepción del contenido generado por I.A.
Si tu producto está orientado, por ejemplo, al sector tecnológico, el uso de la I.A. generativa será más bienvenida que en ámbitos artísticos, dónde estas prácticas no están nada bien vistas. Los artistas están hartos de ver imágenes y videos generados por herramientas como SORA porque estas representan oportunidades que perciben como robadas por los sistemas automatizados. Y no les falta razón; pues muchos bots están entrenados con contenido preexistente que en su mayoría no ha sido autorizado para este uso por sus autores.
Y si el punto fuerte de tu empresa es la sostenibilidad y la ecología, ya sabrás que el uso de I.A. afectará mucho a tu credibilidad, pues usar herramientas generativas consume muchos recursos y contamina muchísimo. Por lo tanto, te aconsejamos que evites su uso en campañas externas.
Sin embargo, la aplicación de esta tecnología en el sector automovilístico está en auge. Cada vez estamos más cerca de tener coches de conducción autónoma; en EE.UU. y China hasta se han hecho pruebas con taxis (Waymo). Usar la I.A. generativa para campañas relacionadas con este tema será, sin duda, una buena opción.
La I.A. generativa aún está empezando, y es muy fácil de detectar para las generaciones más jóvenes. En ciertos casos, es tan obvia que denota descuido y la respuesta inmediata es desconexión y pérdida de interés.
El hecho de que esté tan integrada en nuestro día a día, significa que los clientes han aprendido a desconfiar de todo lo que ven y a analizarlo en busca de imperfecciones e incongruencias: las texturas, la calidad de imagen, la luz, los detalles faciales, la inflexión en la voz, ruedas de vehículos que no se mueven, fuentes tipográficas que cambian con el plano, etc.
(Si eres de los que dudan y no sabes qué buscar, el siguiente blog te podrá ayudar.)
@as.consultys Sofía, creada en el 2016 en Hong Kong interactuando en España #ia #inteligenciaartificial #sophia #preguntaaia #aterrador
♬ She Knows - J. Cole
Y un aspecto que lo delata inmediatamente, algo que la I.A aún no ha podido remediar (y quizás nunca sea capaz de hacerlo) es el Uncanny Valley, o el Valle Inquietante, que es definido como el rechazo instintivo de algo que casi parece humano pero no lo es.
Muchos lo achacan a un instinto evolutivo, una desconfianza innata por aquello que se asemeja a nosotros. Pero este término no empezó a estudiarse hasta 1970 cuando Mashahiro Mori, profesor experto en robótica, lo acuñó en japonés.
Los Robots humanoides como Sophia, de Hanson Robotics, son excelentes ejemplos de ello. Si, es muy simpática, nada intimidante, pero ¿no da un poco de cosa mirarla?
Muchos usuarios se han quejado en muchas ocasiones, cuando sus marcas de confianza han elegido usar la I.A. en sus campañas:
“Se ve barato, como si no les importara”, comentaban acerca del anuncio navideño de Coca-Cola.
“Este anuncio me ha dado tantas náuseas, que ahora voy a comprar Pepsi”, afirmaba otro comentario.
A muchos clientes de Coca-Cola les ha decepcionado, sobre todo porque es una multinacional que se puede permitir una producción de calidad, y darle empleo a gente del sector audiovisual en lugar de escribir unas frases en Chat GPT y obtener un vídeo sin autenticidad y que solo inspira rechazo.
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Y no es solamente con vídeos. Aunque las redes sociales nos han acostumbrado a los softwares de texto-a-voz, también nos han afinado el oído. Ahora el consumidor medio es capaz de detectar cuando la voz es humana y cuando no.
La monotonía emocional, la falta total de expresión, de inflexión, inspiran desconexión en quien los escucha. ¿Por qué perder el tiempo frente a una máquina?
Un ejemplo extremo y muy obvio es el anuncio de TEMU. Al ser un portal de compra online, la publicidad que hacen es un reflejo de la calidad de la empresa, y el consenso es que no son fiables, no se esfuerzan.
Ahora comparad estos anuncios, con este de Amazon, hecho sin I.A. ¿Cuál elegiríais?
No todo es negativo, tranquilos.
Dicho todo ello, este artículo no pretende demonizar a la Inteligencia Artificial. De hecho, en nuestros másteres, ayudamos a nuestros alumnos a conocer las distintas herramientas y softwares y a cómo aprovecharlas al máximo en los distintos proyectos. En MACOM creemos que los estudiantes deben saber utilizar las nuevas tecnologías.
La I.A tiene un lado bueno, cómo no. Gracias a estos softwares, nadie está completamente solo. Poder testear ideas, preparar discursos y analizar a tus competidores es más fácil que nunca. Solo necesitas un dispositivo con conexión a internet.
Pero en el panorama actual es importante adaptarse al cliente, saber qué priorizar, y cuándo merece la pena ir por el camino difícil con el fin de obtener mejor resultado y mantener la fidelidad de nuestro público.
Es imprescindible explorar todas las opciones, y sobre todo si tu empresa es pequeña o está empezando, apoyarte en la I.A. puede ser la mejor opción para reducir costes mientras empiezas a posicionarte. Pero te recomendamos nunca perder el toque cercano y orgánico que solo las personas podemos ofrecer.
En MACOM aprenderás a cómo diferenciar el contenido generado por I.A., cómo crear el tuyo para mejorar tu branding y posicionamiento en varias plataformas y cómo aprovecharlas al máximo sin perder aquello que te hace único.
IRENE OLMOS
Irene fue alumna de MACOM durante dos años, y luego hizo sus prácticas aquí. Su pasión es contar historias.
Gracias por haber leído hasta aquí.
https://ireneolmos.es







